Pues nada, aquí estamos. Después de otro fracaso monumental y el posterior bajón, que todavía dura.
No volveré a querer nunca más. Nada ni nadie. Me he cansado de querer a tanta gente para después llevarme otro chasco, que la vida me de la espalda, y que me incruste contra el suelo. De verdad, no aprendo.
No me doy cuenta de lo repugnante que soy. Si lo fuera, ni siquiera intentaría nada. ¿Por qué, si no, me pasan estás cosas? Si no fuera tan rematadamente asqueroso, no estaría tan solo. Ya no es tener a nadie que te quiera, es tener a alguien que no te odie.
A partir de ahora, a tiro hecho. Sí, no va a haber ninguno en mi vida. Pero me he quedado sin balas. Y sin energía para seguir amando. Tampoco tengo ganas. Para lo que sirve...
Si alguna vez salgo de esta, no volveré a pensar. Acción y reacción. Y no hay nada más. Pensaré en las consecuencias cuando llegue.
Ahora ha sido aún peor que con el monstruo. Por lo menos, con ella no dolía. Pero ahora sí. Demasiado.
De estas veces que te quieres arrancar el corazón para que no te siga doliendo. Pues las mías. Todas. Pero esta la que más.
Por desgracia, soy demasiado tonto para darme cuenta de que cada vez que pasa esto, es más difícil salir. Quizá sea la última vez, y no pueda salir de esta. Ojalá no.
Siempre digo lo mismo. Pero siempre hay otra persona dispuesta a hacerme sufrir. Lo de la repugnancia, que hace muchos enemigos.
Lo peor de todo es que voy a empezar a dejar que me hagan daño. Si me quiere hacer sufrir alguien, que lo haga. Más dolor del que estoy acostumbrado no va a causar, así que...
Cuando encuentre a alguien que no muestre fría indiferencia (está difícil, pero digo yo que habrá alguien) intentaré quererla más que a nada. Aunque igual no puedo.
Gracias a estos dos últimos fallos, no sé si conservaré esa capacidad. Seguro que sí. Nadie me daría un regalo tan impresionante. Solo sirve para arruinarme la vida, y para dejármela por alguien que se va a alejar aún más de mi cuando diga que la quiero.
Si el día que encuentre a esa persona soy capaz de amarla, creo que ese día por fin podré mostrar un atisbo de felicidad. Hasta entonces, a seguir así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario