+Sólo una vez más. Sólo tienes que seguir latiendo. Solo tienes que respirar. Solo tienes que pensar.
-No, los latidos ahora duelen. Nada más que lo haré una vez, y será la última.
La respiración me recuerda todo lo que he perdido, y todo lo que no tengo. Todo. Es la última vez.
No. Pensar ahora es monstruoso. No soporto tal dolor en mi mente. Ya no hay más pensamientos en mi.
+Tenemos que tener esta batalla siempre?
-Acaba con todo. Déjalo todo. Que no quede nada.
+Es la mejor opción. Pero necesito analizarla. Tengo que saber primero una cosa.
-No. Pararé dentro de poco. Tienes que morir para entonces. Tienes los 10 últimos minutos de dolor de tu vida.
+Necesito encontrarla. Tengo que encontrarla. No puedo morir solo.
-Nadie nos acompaña al Vacío. Todos morimos solos. Desde el rey más querido hasta el campesino que muere rodeado de su familia. El viaje al Vacío lo emprendemos solos.
+La necesito. Por favor. Después, te daré lo que quieras. Incluso mi vida.
-¿Estás seguro de que la vas a tener, y de que va a merecer la pena tal sacrificio? ¿ De veras necesitas tanto el amor?
+No te haces una idea.
-Vale. Te doy 2 horas.
+No. Necesito más tiempo. No la he encontrado aún, ¿y la tengo que encontrar en las próximas dos horas?
-Te doy todo el tiempo que necesites, pero en cuanto la veas, morirás. ¿Aceptas?
+Sí, pero sigue latiendo. Sigue respirando Sigue pensando. Sigue...
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